Qué se puede y qué no se puede esperar de un cheslong

Cheslong junto a chimenea

Un sofá con cheslong es un mueble de ensueño. Su diseño moderno realza la decoración y transmite un aire actual. Su composición modular permite colocar el cheslong a la derecha o a la izquierda y encajar el mueble en el salón como un traje a medida. Su comodidad es superior y sentarse con las piernas estiradas es una buena manera de relajarse y soñar…

Pero en un cheslong no todo es posible y cuenta también con algunas limitaciones. ¿Quieres saber lo que se puede esperar de él y lo que no? Entonces sigue leyendo y vamos a deshojar la margarita.

Se puede… sentar con las piernas estiradas

Esta es la principal función de un cheslong y el motivo por el que muchas personas se deciden a comprarlo. Cuando llega el final del día o los fines de semana se dispone del tiempo suficiente para sentarse a reposar la comida, es entonces cuando más se disfruta de esta ventaja. No hace falta acercarse el puf o retirar las tazas de café para poner los pies encima de la mesa, el cheslong es un asiento alargado preparado para estirar las piernas.

No se puede… recibir un masaje

Los sillones y sofás de masaje incorporan un mecanismo que abarca todo el asiento y el respaldo para que pueda vibrar y realizar movimientos circulares similares a los de un masaje. Los módulos cheslong tienen una forma diferente que no recoge ese mecanismo, pero esto no supone ninguna limitación, ya que el resto de módulos del sofá sí que pueden incluirlo, así que solo hay que moverse de asiento para disfrutarlo.

Cheslong Chic

Se puede… convertir en arcón

La forma alargada permite al cheslong ofrecer una función añadida como es la de almacenaje. Debajo del asiento se dispone de gran capacidad y esta puede aprovecharse para guardar diferentes objetos. El funcionamiento es muy sencillo, similar al de un canapé, se levanta por la parte delantera y el fondo se sujeta con unos muelles extensibles que suben y bajan.

No se puede… acoplar el sistema levantapersonas

Este sistema, que permite elevar el asiento en posición inclinada desde la parte de atrás para ayudar a levantarse y sentarse a las personas con movilidad reducida, no se puede instalar en un módulo cheslong debido a su forma. Cuando el asiento se levanta, los pies tienen que llegar al suelo para poder apoyarlos a la vez que la espalda en el respaldo. No obstante, el sistema levantapersonas se puede colocar en otro módulo del sofá sin problemas.

Se puede… colocar un cabezal reclinable

Los sofás relax admiten cabezal reclinable en todos sus módulos, incluido el cheslong. Este tipo de cabezal permite apoyar la cabeza cómodamente a todas las personas independientemente de su altura y gracias a él el cuello no sufre y las cervicales descansan adoptando una postura cómoda y ergonómica. Para colocar un cabezal reclinable tan solo hay que asegurarse de que el modelo de sofá dispone de él.

No se puede… cambiar el cheslong al otro lado

Los sofás con cheslong tienen un armazón único y los módulos no pueden separarse en piezas independientes para realizar distintas composiciones. Antes de comprarlo sí se puede elegir el lado donde quieres colocarlo para que se adapte a tu salón, pero una vez fabricado ya no se puede mover, ya que además está el brazo, que se coloca en la parte exterior para cerrar el mueble por ese extremo y si el módulo se cambiara de sitio el brazo se quedaría en el interior del sofá.

Cheslong Cheslong

Se puede… tapizar en tela o en piel

Como todo mueble tapizado, puede recubrirse con cualquiera de los dos tejidos. La piel es un material natural que aporta elegancia, calidez y nunca pasa de moda. Las telas son resistentes y ofrecen multitud de diseños y colores diferentes. Las dos opciones son posibles para un cheslong y solo hay que decidirse por una de ellas.

No se puede… limpiar solo

No, a esto todavía no han llegado los últimos avances, pero sí que existen telas antimanchas que tienen unas fibras especiales que repelen la suciedad y que si cae una mancha sobre ellas se puede retirar con solo pasar un paño húmedo.

Se puede… soñar a pierna suelta

Sentarse en el cheslong con las piernas estiradas es una sensación placentera y relajante que invita a dormirse tan profundamente que incluso podrás llegar a alcanzar tus sueños. Al menos por un rato.

¿Quieres seguir deshojando la margarita con nosotros? Puedes enviarnos tu comentario.

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