Consejos básicos para decorar un hogar normal (6): el dormitorio

Dormitorio principal

Seguimos con la serie de artículos dedicados a la decoración de hogares normales y hoy vamos a entrar en el dormitorio, una habitación en la que nos gusta que haya tranquilidad, orden e intimidad para propiciar el descanso y sentirnos a gusto.

Según los expertos, la decoración del dormitorio también puede influir a la hora de conciliar el sueño, por eso nuestro primer objetivo se propone crear un ambiente relajante. Pero además, en un buen número de hogares, en todos los que no tienen la fortuna de contar con un impresionante vestidor en una estancia independiente, el dormitorio es también la habitación donde se encuentra el armario en el que guardamos la ropa y, en consecuencia, donde nos vestimos cada mañana antes de iniciar la jornada, donde nos cambiamos para estar cómodos en casa o donde elegimos la ropa que nos vamos a poner para salir a disfrutar de nuestro tiempo libre.

Así las cosas, seguro que estamos de acuerdo en que a la mayoría de nosotros nos gusta que, cuando entramos en el dormitorio, la habitación esté en orden y se respire un ambiente de tranquilidad. Por ello, vamos a contaros las que a nosotros nos parecen algunas claves para conseguirlo.

A descansar…

En nuestra opinión, cinco son los aspectos principales que hay que tener en cuenta cuando se empieza a decorar un dormitorio o si te estás planteando renovarlo.

1. La distribución

Los que ya nos conocéis, sabíais que no íbamos a dejar de mencionar este aspecto. Pues bien, en el dormitorio la cama es la pieza principal y todo lo demás gira en torno a ella. No vamos a recomendar en qué pared colocarla porque depende de las medidas que disponga la habitación, pero sí que insistiremos en la idea de que se deje una zona de paso a su alrededor. Tu día a día lo agradecerá.

Muchas veces son los elementos estructurales los que nos condicionan, sobre todo la ubicación de la ventana, ya que prácticamente queda descartada esta pared (no siempre); la colocación de los enchufes, puesto que muchas veces mantienen la separación indicada para poner la cama en medio; y la pared donde está o puede estar el armario.

Dormitorio de matrimonio

2. Colores e iluminación

El color de las paredes es fundamental en cualquier habitación, pero en el dormitorio más porque debe favorecer el descanso. “¡Pero si de noche y con la luz apagada no se ve nada!”, podremos pensar. Pues nos equivocamos, o al menos es lo que dicen los especialistas en sueño, que recomiendan pintar las paredes con tonos claros (vainilla, crema, lila…), ya que al parecer invitan a la relajación.

Otra idea en la que insistimos siempre es que durante el día la luz natural es nuestra preferida y hay que facilitar su entrada dejándole paso y eligiendo el color de los muebles, paredes y telas que permita que más se expanda.

La luz artificial es para cuando falta la natural y en un dormitorio, no cabe duda, también es muy importante. Nuestra recomendación es que la sitúes en tres puntos diferentes: uno, en el techo, para iluminar bien y rápidamente la habitación; dos, sobre las mesillas, para crear una atmósfera intimista, que te ilumine lo suficiente si te gusta leer, pero que no moleste a tu pareja; y un tercer punto de luz auxiliar para iluminar los armarios o un espejo, donde puedas ver bien lo que te pones antes de salir de casa y cómo te lo pones.

3. Calidez

A nosotros en el dormitorio nos gusta que el ambiente sea cálido y para conseguirlo te aconsejamos que prestes especial atención a un asunto tan importante como el de las telas, sobre todo en lo que se refiere a las ventanas y la ropa de cama. Otro elemento que transmite calidez es indudablemente el suelo.

En cuanto a las cortinas, si van a juego con la ropa de cama, no cabe duda de que visten muy bien la habitación. Hay a quien le gusta la doble cortina, pero como no nos olvidamos de que las ventanas son la fuente de luz natural, en este caso lo que recomendamos es que se coloque un visillo que apenas quite la luz y que, por delante, la cortina se pueda mantener abierta fácilmente durante el día.

Por lo que se refiere a la ropa de cama, esta también forma parte de la decoración del dormitorio y además influye en el confort mientras duermes. A la hora de elegirla, fíjate si combina con las cortinas, con el color de las paredes y con el estilo general, y escoge un tejido agradable, fresco para el verano y caluroso para el invierno. Si colocas unos cojines o un plaid sobre la cama también conseguirás calidez en el dormitorio, ya que contribuyen a crear un ambiente acogedor.

Por último, está el suelo. ¿A ti también te gusta pisar un suelo agradable al levantarte de la cama? Si es así, tienes que saber que los suelos más acogedores son los de madera (parqué, tarima…), pero como no siempre es posible cambiarlo, entonces puedes optar por poner unas alfombras a los pies de la cama, que son una alternativa muy práctica y estéticamente pueden quedar muy bien.

Dormitorio

4. La cama, con las mesillas y el cabecero a juego

Si en algo estaremos de acuerdo es en que el dormitorio es la estancia para dormir y la cama el mueble sobre el que se duerme, así que no nos quedan dudas de que es la pieza principal.

Elegir un buen colchón es fundamental, de él depende nuestro descanso, nuestra salud y dura muchos años, por lo que nuestra recomendación es que no escatimes esfuerzos a la hora de comprarlo y que lo hagas en tiendas especializadas, donde seguro que te aconsejarán bien y frecuentemente lanzan ofertas de las que te puedes aprovechar.

Por otro lado, la cama es un mueble que ocupa una gran parte del dormitorio, pero esto no quiere decir que no se puedan aprovechar esos metros cuadrados colocando debajo un canapé abatible. Este no afecta al descanso, no se ve y además tienen una gran capacidad para guardar objetos o la ropa al cambiar la temporada.

En cuanto al cabecero este es una pieza decorativa de la que, dado el caso, se podría prescindir esperando mejor momento para adquirirlo. Su ausencia se puede suplir con un poco de imaginación, como colocar unas fotos divertidas, unos almohadones a juego con la cubierta, empapelar la pared o pintarla de modo diferente… Vaaale, el cabecero viste la habitación, estamos de acuerdo, pues entonces elige uno que mantenga bien las proporciones y que se integre sin destacar excesivamente sobre todo lo demás, o correrás el riesgo de que te acabe cansando.

Otro mueble muy útil son las mesillas. En ellas puedes colocar el despertador, el libro que te estás leyendo, una lamparita de noche… Te recomendamos que las elijas con cajón para que puedas guardar objetos personales antes de dormir o aquellos que te gusta tener a mano si te despiertas a mitad de noche o eres de los que les cuesta conciliar el sueño. Como hay muchos tamaños de mesilla (estamos pensando en el ancho), no tendrás problema a la hora de encontrar una que te encaje bien, pero recuerda mantener el estilo y la proporción.

Mesilla de dormitorio

5. Armario

Ah, ¿tú tampoco tienes vestidor en casa? En este caso, para disponer de la mayor capacidad, lo que tienes que hacer es colocar el armario en la pared más grande posible, porque al final siempre se nos va a quedar pequeño. Los armarios a medida son los que mejor aprovechan el espacio de la habitación, ya que se diseñan al milímetro, y además se pueden distribuir según tus necesidades.

Un aspecto que influye mucho y que deberías tener en cuenta es el tipo de puerta: si la habitación es pequeña, lo mejor es elegir puertas correderas porque no ocupan espacio al abrirlas; si no tienes este problema, las abatibles y las plegables permiten abrir el armario de par en par y llegar a todo fácilmente.

¿Ya tienes pensado cómo configurar tu dormitorio o qué cambios quieres hacer? Cuéntanoslos si quieres o comparte este artículo con otros usuarios para tener entre todos un montón de buenas ideas.

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