3 utilidades extras que puede ofrecerte un sofá con cheslong

Utilidades extras cheslong

Al abrir un arcón te puedes encontrar muchas cosas inesperadas. Alguna de ellas hasta puede que la hubieras estado buscando durante mucho tiempo por todos los rincones de la casa y ya lo hubieras dejado por misión imposible. Otras puede que te hubieras olvidado de ellas y de repente al verlas te traigan recuerdos de momentos pasados.

Seguro que a muchos de vosotros o vosotras os ha pasado alguna vez y sabéis lo que se siente y de lo que estamos hablando.

Pero también al cerrar un arcón te puedes encontrar con algo inesperado y es que tengas delante de tus ojos un acogedor cheslong, en el que te puedas sentar, estirar las piernas y desconectar del mundo real por un ratito.

En realidad, no parece algo tan fantástico, ya que esto es lo que cualquiera esperaría de un cheslong. De hecho, es para esto para lo que la mayoría de las personas se piensan que puede servir, sin darse cuenta de que puede tener algunas utilidades más. Si te animas a seguirnos, te ayudaremos a descubrirlas.

1. Espacio de almacenaje

Ya lo hemos adelantado al principio, un cheslong puede transformarse en un amplio y práctico arcón en el que guardar los objetos cotidianos que no te gusta ver por el medio, pero que sí que deseas tener a mano.

Por ejemplo, una cálida manta para disfrutar de la siesta mucho más placenteramente; o los mandos de la consola, que al lado de la tele dan sensación de desorden y se llenan de polvo; o la bolsa de deporte con la raqueta de pádel, por si te surge un partido repentino, salir rápidamente y no olvidarte nada en casa…

 

2. Sumar plazas al sofá

El día que elegimos el sofá nos dijeron que era de dos, de tres o de más plazas y nos pareció muy bien porque para los que éramos en casa no necesitábamos más. Pero resulta que luego la familia crece o también que nos gusta juntarnos con los amigos para disfrutar de momentos divertidos en su compañía.

Los sofás con cheslong más habituales suelen ser de tres plazas, es decir, dos asientos individuales más el cheslong, que cuenta como una. Sin embargo, su particular forma en L permite que todos nos sentemos con los pies en el suelo, unos al lado de otros, y que le sumemos varias plazas más sin estar apretados.

Salon con cheslong

3. Separarlo y ampliar el espacio

Una vez al año es nuestro cumpleaños y además el calendario incluye otras fiestas en las que nos reunimos en casa unas cuantas personas más de las habituales. Para tener más sitio y que quepamos todas, hay veces que la única solución es mover los muebles de su lugar habitual.

Ahora te vamos a contar un secreto que en muchos hogares es la gran solución. Hay sofás con cheslong, en los que este módulo es independiente y no forma parte del mismo armazón que los otros asientos. Es decir, que en cualquier momento puede separarse y colocarlo en otro sitio.

Esta flexibilidad viene muy bien cuando se necesita reestructurar el salón para ampliar el espacio, para limpiar el suelo, para pintar la habitación, o en cualquier otra situación que se te esté pasando por la cabeza.

Todos los días se pueden descubrir cosas nuevas que no nos habíamos imaginado. Un sofá con cheslong, además de ser muy cómodo y elegante, puede ofrecer algunas funciones que lo convierten en un mueble aún más práctico.

Si conoces alguna función más y te apetece contárnosla, envíanos un comentario.

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